¿Cuándo puede ser necesaria una reestructuración empresarial?
Existen múltiples situaciones en las que una reestructuración aporta orden, eficiencia y seguridad. Estas son algunas de las más habituales:
Crear una sociedad holding
Separar actividades
Reorganizar participaciones
Preparar una sucesión
Entrada o salida de socios
Preparar una venta
Reordenar un grupo empresarial
Separar patrimonio y actividad
La estructura debe responder al objetivo empresarial, fiscal y patrimonial de la operación.
¿Qué consecuencias fiscales puede tener una reestructuración?
Las operaciones de fusión, escisión, aportación de activos y canje de valores cuentan en España con un régimen fiscal específico dentro del Impuesto sobre Sociedades.
Este régimen puede permitir, cuando se cumplen sus requisitos, diferir la tributación de determinadas rentas latentes derivadas de la operación.
Pero esto no significa que cualquier reestructuración pueda realizarse automáticamente bajo ese régimen.
La normativa establece que el régimen no debe aplicarse cuando la operación tenga como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal, y exige que existan motivos económicos válidos, como la reestructuración o racionalización de las actividades empresariales.
Por eso la fiscalidad debe analizarse desde el principio y dentro del contexto empresarial de la operación.
¿Cómo trabajamos una operación de reestructuración?
Analizamos la
situación actual
Identificamos las sociedades, actividades, participaciones, activos y socios afectados por la operación.
Definimos el
objetivo
Determinamos qué se pretende conseguir: reorganizar, separar actividades, crear una holding, preparar una transmisión, facilitar la entrada de socios o cualquier otro objetivo empresarial.
Estudiamos las
alternativas
Comparamos las posibles estructuras desde el punto de vista societario, fiscal y patrimonial.
Diseñamos la
operación
Definimos la estructura que mejor responde a los objetivos planteados y los pasos necesarios para ejecutarla.
Acompañamos
la ejecución
Coordinamos la operación con los profesionales y organismos que deban intervenir, como notarías, registros y otros asesores cuando sea necesario.
¿Qué operaciones de reestructuración empresarial analizamos?
Creación de sociedades holding
Puede permitir agrupar participaciones en diferentes sociedades y ordenar la estructura de un grupo empresarial. Su conveniencia debe analizarse caso por caso, según los objetivos empresariales, fiscales y patrimoniales.
Fusiones de sociedades
Permite integrar dos o más sociedades en una única estructura. Adecuada ante actividades complementarias o duplicidad de estructuras. Analizamos su lógica empresarial y sus consecuencias fiscales y societarias.
Escisiones y separación de actividades
Permite separar actividades, líneas de negocio o conjuntos patrimoniales que hoy están dentro de una misma sociedad.
Especialmente relevante para:
- —Separar actividades con riesgos diferentes.
- —Independizar unidades de negocio.
- —Preparar una futura transmisión.
- —Reorganizar el patrimonio empresarial.
- —Facilitar la entrada de nuevos socios.
Aportaciones de activos o ramas de actividad
Determinados activos o unidades económicas pueden trasladarse de una sociedad a otra. Analizamos qué se transmite, su función económica y cómo queda organizada la actividad después.
Canje de valores y reorganización de participaciones
Permite reorganizar la propiedad de distintas sociedades y, en determinados casos, situar una sociedad cabecera sobre un grupo empresarial. Puede intervenir en la creación de estructuras holding.
¿Tiene sentido crear una holding?
Una sociedad holding puede tener sentido cuando existe una verdadera necesidad de reorganizar participaciones, coordinar varias sociedades o preparar futuras operaciones empresariales.
No existe una respuesta válida para todos los empresarios.
Antes de recomendar una estructura holding habría que analizar, entre otras cuestiones:
- —Qué sociedades existen actualmente.
- —Quiénes son sus socios.
- —Qué actividades desarrolla cada empresa.
- —Qué patrimonio existe dentro y fuera de las sociedades.
- —Cuáles son los objetivos empresariales.
- —Si existen futuras inversiones.
- —Si se prevé la entrada o salida de socios.
- —Si existe una futura transmisión o sucesión empresarial.
La estructura debe responder a esos objetivos y no al revés.
Dudas habituales sobre reestructuración empresarial
¿Puedo crear una holding si ya tengo varias sociedades?
Puede estudiarse una reorganización de participaciones para situar una sociedad cabecera sobre distintas empresas. La viabilidad y las consecuencias de la operación dependen de la estructura actual y de los objetivos perseguidos.
¿Una reestructuración permite pagar menos impuestos?
El objetivo de una reestructuración no debería ser únicamente obtener una ventaja fiscal. La normativa exige analizar la existencia de motivos económicos válidos cuando se pretende aplicar el régimen fiscal especial de estas operaciones.
¿Puedo separar dos actividades que están dentro de una misma empresa?
Existen distintas alternativas societarias para separar actividades. La elección depende de cómo estén organizadas, qué activos utiliza cada actividad y cuáles sean los objetivos posteriores.
¿Se puede reorganizar una empresa antes de venderla?
Sí puede estudiarse una reorganización previa, pero debe analizarse con suficiente antelación y teniendo en cuenta la finalidad empresarial y las consecuencias fiscales de toda la operación.
¿Cuándo debería analizarse una reestructuración?
Antes de realizar los cambios. Una vez ejecutadas determinadas transmisiones o modificaciones societarias, las alternativas disponibles pueden ser distintas.
Una reestructuración no empieza eligiendo una fusión, una escisión o una holding.
Empieza entendiendo qué quiere conseguir el empresario.
A partir de ahí analizamos las alternativas y diseñamos una estructura
empresarial, fiscal y patrimonial coherente con los objetivos de la operación.