¿Cuándo conviene analizar la estructura patrimonial?
Puede ser especialmente importante cuando se plantea alguna de estas situaciones:
Adquirir un inmueble mediante una sociedad
Comprar un activo directamente como persona física
Separar inmuebles de una actividad empresarial
Crear una sociedad patrimonial
Reorganizar activos entre distintas sociedades
Transmitir inmuebles o participaciones
Realizar una inversión inmobiliaria relevante
Preparar una futura venta o sucesión
Separar patrimonio personal y empresarial
Ordenar una estructura patrimonial que ha crecido con el tiempo
La estructura adecuada depende de quién realiza la inversión, qué activo se adquiere y cuál es el objetivo a medio y largo plazo.
¿Qué situaciones analizamos?
Adquisición de inmuebles
Analizamos quién debería realizar la inversión: directamente una persona física, mediante una sociedad existente o nueva, o dentro de una estructura empresarial ya organizada. La elección afecta a la fiscalidad, la financiación y la transmisión futura.
Tenencia y explotación de activos inmobiliarios
La forma en que se estructura la propiedad de un inmueble puede condicionar su explotación. Analizamos alquiler de inmuebles, activos vinculados a la actividad empresarial, inmuebles de inversión y patrimonio inmobiliario familiar.
Separación entre patrimonio y actividad empresarial
Cuando una misma sociedad concentra actividad, inmuebles, activos financieros y otros elementos, puede estudiarse su separación desde un punto de vista de organización, riesgo, sucesión y fiscalidad.
Sociedades patrimoniales
Mantener determinados activos mediante una sociedad puede formar parte de una estrategia patrimonial, pero no siempre es la mejor alternativa. Analizamos qué activos, qué socios, su financiación y su transmisión futura.
Reorganización de activos entre sociedades
Cuando existen varias sociedades, estudiamos si determinados activos deberían permanecer, trasladarse o integrarse en una nueva estructura, junto con las consecuencias fiscales y societarias.
Transmisión de inmuebles y activos
La venta, donación o transmisión de activos puede producir consecuencias fiscales distintas según quién sea el titular y cómo esté estructurada la operación. Conviene estudiarla antes de ejecutarla.
Inversión inmobiliaria: ¿sociedad o persona física?
Es una de las preguntas más habituales.
No existe una respuesta universal.
La decisión depende, entre otras cuestiones, de:
- —El tipo de inmueble.
- —El importe de la inversión.
- —El destino del activo.
- —Si se va a alquilar o si se prevé venderlo.
- —Si habrá varios inversores.
- —Si existe financiación.
- —La situación patrimonial del inversor.
- —Los objetivos futuros.
La estructura debe responder al proyecto real de inversión y no a una fórmula estándar.
¿Cómo trabajamos estas operaciones?
Identificamos
los activos
Analizamos qué inmuebles, sociedades y elementos patrimoniales están implicados.
Definimos el
objetivo
Determinamos si se pretende adquirir, separar, reorganizar, explotar, transmitir o preparar una sucesión.
Estudiamos
alternativas
Comparamos distintas estructuras societarias, fiscales y patrimoniales.
Diseñamos la
operación
Definimos la estructura que mejor responde al objetivo y los pasos necesarios para implementarla.
Acompañamos
la ejecución
Coordinamos la operación con los profesionales y organismos que deban intervenir.
Dudas habituales sobre patrimonio e inversión inmobiliaria
¿Es mejor comprar un inmueble mediante una sociedad?
Depende de la finalidad de la inversión, del tipo de inmueble, de cómo se va a explotar y de los objetivos futuros. Debe analizarse caso por caso.
¿Conviene separar los inmuebles de la sociedad que desarrolla la actividad?
Puede tener sentido en determinadas estructuras, especialmente cuando existen activos patrimoniales relevantes dentro de una sociedad operativa. La conveniencia depende de la situación concreta.
¿Qué es una sociedad patrimonial?
En términos generales, es una sociedad cuya actividad principal está vinculada a la tenencia de determinados activos. Su tratamiento y conveniencia deben analizarse según la composición patrimonial y el uso de esos activos.
¿Puedo reorganizar varios inmuebles entre distintas sociedades?
Puede estudiarse una reorganización, pero antes hay que analizar la titularidad de los activos, las sociedades implicadas y las consecuencias fiscales y societarias.
¿Cuándo debería ordenar mi patrimonio empresarial?
Cuando la estructura ha crecido de forma desordenada, existen activos relevantes, varias sociedades o se prevé una futura transmisión, inversión o sucesión.
El patrimonio no debería organizarse solo pensando en el presente.
La estructura debe tener sentido para la actividad actual, pero
también para futuras inversiones, transmisiones y procesos de
sucesión.
Primero entendemos qué activos existen y qué se quiere hacer con
ellos. Después diseñamos la estructura adecuada.