¿Por qué es importante comparar alternativas?
Una misma finalidad empresarial puede alcanzarse mediante estructuras diferentes, y cada una puede tener consecuencias fiscales distintas.
Antes de ejecutar una operación analizamos:
- —Qué se quiere conseguir.
- —Quién interviene.
- —Qué sociedades participan.
- —Qué activos están afectados.
- —Qué alternativas existen.
- —Qué impuestos pueden intervenir.
- —Qué consecuencias tiene cada opción a corto, medio y largo plazo.
No se trata de buscar una estructura fiscal estándar, sino de estudiar cuál encaja mejor con el objetivo real de la operación.
¿Cómo trabajamos una planificación fiscal?
Identificamos la
operación
Definimos con precisión qué se pretende hacer y qué personas, sociedades y activos están implicados.
Analizamos la
situación fiscal actual
Revisamos la estructura existente y los elementos que pueden condicionar la operación.
Comparamos
alternativas
Estudiamos diferentes formas de ejecutar la operación y sus posibles consecuencias tributarias, societarias y patrimoniales.
Definimos la
estructura
Seleccionamos la alternativa que mejor responde al objetivo empresarial y patrimonial.
Acompañamos
la ejecución
Coordinamos la operación y revisamos que la estructura definida se aplique correctamente.
La fiscalidad no debería ser la última pregunta de una operación.
Debe formar parte del análisis desde el principio.
Primero entendemos la decisión empresarial. Después estudiamos sus
consecuencias fiscales y las alternativas para ejecutarla.